Es bastante frecuente no distinguir con claridad entre la zamburiña y la vieira, sin embargo, aunque los dos son moluscos bivalvos, tienen un claro sabor diferencial. En concreto, las zamburiñas, de tamaño menor que la vieira, aproximadamente la mitad, son más sabrosas y apreciadas. De hecho, son estas dimensiones más reducidas las que afectan directamente al sabor y a la forma de cocinarlas, existiendo un amplio número de recetas de zamburiñas que las convierten en verdaderas delicias al paladar

que son zamburiñas

Las zamburiñas se localizan principalmente en las costas gallegas y su alimentación consiste fundamentalmente en plancton. Pueden llegar a medir hasta 7,5 cm de diámetro, aunque, lógicamente, la parte que se come, la parte blanda o músculo aductor, mide bastante menos. Como son muy pequeñas, los tiempos de cocción son muy cortos y generalmente se lleva a cabo a fuego medio. Lo más recomendable es saltearlas, para lo cual bastarán un par de minutos.

La limpieza de la zamburiña

Como paso previo a la preparación de cualquier plato con zamburiñas es imprescindible llevar a cabo una limpieza en profundidad para eliminar todo posible rastro de arena. Si son congeladas, este problema no suele darse, aunque no está de más darle con algo de agua. Se deberán descongelar la noche anterior y dejarlas en agua fría durante al menos una hora. Otro paso importante es añadir sal gruesa, cambiando esta agua al menos tres veces antes de cocinarlas.

Recetas de Zamburiñas

Aunque de forma general es suficiente con un salteado para saborearlas en todo su jugo, su textura delicada y sabor más concentrado que las vieiras permite un buen número de posibles recetas. Estas son algunas de las más sabrosas.

Zamburiñas con salsa de mantequilla y jengibre

Para este delicioso plato se van a necesitar 4 zamburiñas grandes y sal gruesa. La clave está en la salsa que llevará 20 g de mantequilla, 1 cucharada de aceite de oliva, perejil fresco, 1 chile, jengibre fresco, sal y pimienta. Bastará saltear a la plancha las unidades y una vez doraditas servir con la salsa encima. Nada más.

Zamburiñas al horno

En este segundo plato se complican un poco las cosas, pero el resultado bien merece la pena. Los ingredientes van a ser 10-12 zamburiñas limpias, ¼ cebolla, 2 dientes de ajo, un buen chorro de aceite de oliva y otro de vino blanco seco, que puede ser tipo manzanilla o incluso albariño, ½ cucharada de harina, una cucharada pequeña de carne de ñora, 1 limón, sal al gusto, un poco de pan rallado y, por último, un poco de perejil fresco.

El primer paso será el sofrito que se utilizará para acompañar, picando finamente el ajo y reservando. Después se picará la cebolla y se pochará en un poco de aceite de oliva hasta que esté transparente. Se le añade el ajo y se le da unas vueltas. Se le agregará la harina y se tostará durante un minuto, sin dejar de remover. Continuamos al añadir la carne de ñora junto al vino, mientras se mezcla y se cuece durante un par de minutos para que se espese un poco. A continuación, se sala, se apaga el fuego y se reserva, las zamburiñas se colocan en una placa del horno con un poco de sal y limón. El sofrito se distribuye sobre la zamburiña y se espolvorea sobre cada una de ellas el pan rallado. Por último, se mete la bandeja en el horno cuando este haya alcanzado los 170º, sin aire, y se deja un máximo de 5 minutos y ¡listas para comer!

Zamburiñas a la gallega

Esta otra receta es habitual utilizarla con vieiras, pero también quedan estupendas con unas zamburiñas frescas. Este plato ideal para fechas especiales necesita 6 zamburiñas, virutas de jamón, alrededor de 1/2 vaso de vino blanco, 1 cebolla, 1 diente de ajo, un poco de pan rallado, un par de cucharas de tomate concentrado, algo de perejil picado y una cucharada de aceite de oliva.

Como ya se ha comentado anteriormente, para empezar, es muy importante comprobar que las zamburiñas estén limpias y no contengan nada de tierra, ya que esto podría estropear todo el proceso de preparación. De forma general, en la propia pescadería ya las venden bien limpias, pero, por si acaso, es aconsejable llevar a cabo el lavado que se indicaba al inicio de este artículo y acabar con los granos de arena que pudieran quedar.

Después se podrá iniciar el pelado y troceado de la cebolla y del ajo, colocar aceite en una sartén y, a fuego lento, ir rehogando. Al mismo tiempo, se le va a añadir el vino blanco hasta que el alcohol quede reducido. El siguiente paso será añadir el tomate concentrado y mezclar con los demás componentes, incluido el jamón, para que todo quede perfectamente integrado. En ese momento será cuando habrá que colocar las zamburiñas en la sartén con la carne en el sofrito para dejar que se cocine un minuto vuelta y vuelta. Los moluscos se pasarán ahora a una fuente para horno, mientras este se precalienta a 180º.

Para terminar, se añade el sofrito por encima de las zamburiñas, repartiendo equitativamente el contenido sobre ellas. Después se le añade una capa de pan rallado y ya estarán listas para hornear. El tiempo dentro del horno será aproximadamente de 12 minutos, observando, en cualquier caso, que quede dorada y crujiente la capa de pan rallado. Por último, se espolvorea algo de perejil picado y solo queda consumirlas.

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